
A qué le temes, flor de pétalos sagrados?
Sé que de donde vienes el dolor es extranjero
Que no existe la sangre ni el punzar del cuerpo
Y el tiempo es sólo un reflejo alado
Tu palidez de ángel convoca todos los misterios
Y aunque tu llanto aún es promesa
Que florece en savia valiente y fresca
Sé que el mundo te parece un acertijo ciego
No puedo prometerte desnudas transparencias
-Aquellas que acompañan tu historia previa-
Aquí sólo las lágrimas translucen el alma
Y, a veces, un poco de tristeza.
Déjanos acunarte, capullo herido
Nosotros, las raíces de tu herencia
Bombearemos esperanza y fuerza
Por tu tallo hasta tu cáliz
Hasta que corones de vida tu pistilo
Y perfumes esta tierra.