miércoles, marzo 08, 2006


"Sin dudas, sin vacilaciones; enojado, alegre o feliz, transpirando y temblando de frío o calor, de hambre o de sed, las saludo de todas maneras; porque me faltan, porque traigo sueños y recuerdos antiguos, desde cuando habitaba en tu vientre, un ajuar de amor y protección en el latir de tu pecho, mas tarde en tus manos, manantial de caricias y luego el destello irremplazable de tu piel, estrellando la mágica noche de mi soledad, inquieto presuroso y presuntuoso de
ambiciones. Tu, específicamente tu, en singular, que tienes todo lo que me falta, tu compañía, tu aliento, la estrella que tranquiliza mi frente.

A ti mujer... en cualquier etapa del desarrollo, sin color ni dogmas, sin edad ni tiempo, a ti, te saludo, por respeto, necesidad o obediencia, por mandato de la naturaleza o por lo insoportable de tu ausencia, porque sostienes mis propósitos, a Uds. en plural, ejemplares de belleza, de cuerpo, alma y corazón,
planta de vida y fragancia, de la poesía y del amor. Las más bellas del universo, las más valientes de la especie, capaces de negarse a la guerra y morir por amor, las que conciben amando, sin temor a la noche, desafiando los poderes añejos, desafiando truenos y aguaceros, postergando sueños y amanecidas, las que ovúlan la vida sin remilgos y la defienden sin medida, sudando en el trabajo, son echones derribando el trigo, hormigas tras el pan, y abejas tras el polen de la vida.
Y cuando la vida lo exige no dudan, ni vacilan en hipotecar la existencia, en herencia de los suyos, ellas son las flores más hermosas que adornan y perfuman la primavera del amor, son la sustancia más hipnótica de la alcoba, son toda la alegría de la fiesta, la mas ansiada locura entre las sabanas, la piel más excitante, las mas fieles en las lides del instinto... cuando miras a tu novio, cuando miras a tus padres, cuando miras a tus hijos, con los ojos húmedos derramando tu silencio, Recordando a tus abuelos, con tus nietos en brazos colmados de caricias, Uds. son la otra orilla de la vida, la otra ola de mí mismo, la compañera que te quema en llamaradas; y en tú sed, refrescante océano, la que llena tu brazo vacío, la que devuelve la sonrisa a tus labios desolados, la que te hace soñar y te sueña y....... también la que te destroza el corazón en espacios de crueldad, pero aun que llores grites patees y maldigas, no podrás vivir sin ella, en su dulce oasis, en su jardín de sueños, con su excitante perfume te seduce, y anhelante ladras a su piel. Si... y no me digas que no, que puedo pensar mal.

Hoy te invito a curar las heridas, a beber el mejor recuerdo de tu madre, de tu abuela y de tu nieta, salta conmigo al jardín más fértil y saludémoslas, cantando a todas sus virtudes y si no me quieres a compañar pues iré sólito...
y aquí estoy, cultivando jardines, cortando flores, bajando estrellas,
esculpiendo lunas, capturando imágenes,

Libélulas, Mariposas y vestidos de novias para asistir al compromiso donde nace
la vida.

Para Uds. felicidades"
Hector Torres
Proyecto cultural sur, Montreal

1 comentario:

Jhony dijo...

Sandrita bien encendido y combativo tu saludo a las mujeres, me gusta eso, pase de nuevo a verte aqui, hace rato que no lo hacia porque ando con re poco tiempo ( bueno tu sabes) pero queria saludarte y ver en que andavas cobn tu escritura, me voy contento porque veo que bien andas y que siempre es refrescante leerte.

un beso