martes, mayo 31, 2011



Temí que su pelaje tibio
Fuese su carnada
Y que su nictálope mirada
Hurgara en mis dominios

Con las excusas derrotadas
Cedí ante la indómita certeza
Que sería el eco de mis huellas
Lo que imantara dos nostalgias

Le dejé vagar por el altar de mis instintos
Atenta a su intuición y a su saliva
Y aguardé su cacería
Apresada entre el valor y el abismo

Cuando el miedo dejó de ser testigo
Y devoramos juntos las pieles y las lágrimas
Salimos a juntar nuestra manada
Y dejó de acechar el derrotado frio.

4 comentarios:

Logan X dijo...

Cuando el miedo deja de ser testigo se abren plenos los horizontes y se logra triunfar en todas las contiendas

Sunseeker dijo...

Entre dos cuerpos el frío es más llevadero. Eres valiente.

Besos

MariluzGH dijo...

Abandonarse, dejarse vencer y así triunfar en compañía... bellísima imagen de amor, mi querida Cass

tres besitos y tres abrazos pa'repartir

Larisa dijo...

Al ver primero la foto, he leído todo el poema con una palabra martilleando mi mente enferma. Y la palabra es zoofilia.

Nunca debí dejar de acudir a ese psiquiatra.

Besísimos muchos.