miércoles, junio 03, 2009

Presagios

Ella habitaba en su sombra
Le envolvía la piel como la misma niebla
Quizás por eso le iba dejando en el pelo
Su olor a fiera.
Rondaba como loba sus pensamientos
Ecualizando las razones
Sus discursos
Y sus adioses.
Odió esta despedida como a su propio entierro
Le oyó decir “no puedo”
Mientras le pesaba aquel metal dorado
Que cargaba en su dedo.

Sabía de este hombre como sabía
De sus propias uñas
Las que deslizaba con presión exacta
Desde su alma a su cintura.
Se arrodilló frente a el
En un acto de redención y culpa
Desatando el pantalón con sus dientes
Y lamiéndole el vientre con su furia
Lo miró para apresarlo en sus pupilas
Para recordarlo así, rendido
Asustado,
Prohibido.

Quiso extraerle la vida con su boca
Esa vida que lo llevaba lejos de su nido
Cada vez que el sol y él la dejaban sola.
Imaginó encadenándolo a sus labios
Mientras mantenía su ego aun erguido,
Creyó dejarlo moribundo
Mientras tragaba el espesor de sus latidos
Quería dejarlo impreso en este acto
Y saciar así su hambre y sus celos
Subyugarlo a sus temblores que goteaban
A los pies de sus atormentados deseos.
Anhelaba expiarlo por no decir
Aquello que ansiaban sus oídos
Y seguía con su lengua encontrando
nuevos pliegues
Donde depositar sus venenos.

No oyó el eco espumoso
Ni el sordo quejido
Sólo le miró otra vez para apresarlo
Y soltó un aullido…
Le vio los ojos de serpiente aun pardos
Que habían deshabitado su espíritu
El hombre presa se hallaba muerto
Sobre sus presagios
Detrás de sus miedos
Frente a sus labios
Aun erguido.

9 comentarios:

Cassandra dijo...

Un presagio extraido del ayer.

PIONERO DE LA POESÍA ASERTÓRICA. "Todo lo que es, deja de ser simultáneamente y es"... Éclides dijo...

En el abismo de la metamorfosis
ella habitaba en su sombra
entonces todo es un reflejo de la obsesión; y el odio, inmediato una libertad ciega.

como ves atreví y utilicé tu primer verso, para mí, allí está escondida la esencia de todo el poema.

Gracias y honor por tu visita
hasta pronto

TORO SALVAJE dijo...

La muerte a veces se adelanta, es un poquito maleducada y en ocasiones llega con décadas de antelación.

Besos.

Antonio Alfonso Alonso dijo...

Quisiera ser un presagio de sombra y morir en unos labios tan salvajes...
Besos...

Ego dijo...

Los muertos a veces inspiran más que los vivos. En ocasiones estoy muerta. Hoy, creo que menos.
Un (b)eso encontrado

Anónimo dijo...

Naces, mueres y luego renaces... el ciclo que viviremos todos juntos

La peor de todas dijo...

buenísimo!!! se me pararon los pelos, la pasión, los celos, la muerte, el sexo. Bellísimo...

hombrepez dijo...

El presagio de la muerte no da lugar a errores.


Abrazos

salvadorpliego dijo...

Excelentes tus versos. Te los aplaudos.

Un gusto leerte.