Te deseo mil instantes
Profundos y necios,
Te deseo la locura
Esa que de tan osada
Se cree cordura.
Te deseo una madrugada tibia
Y el rojizo fulgor de los atardeceres,
En el ciclo inmutable
De adioses y bienvenidas.
Te deseo un par de silencios,
Inesperadas sonrisas
Y al menos una lágrima.
Te deseo, la quietud y la pausa,
La bulla y el desenfreno,
En el recuento pasajero
De la cotidianidad
Te deseo un milagro,
De esos que irrumpen en la vida
Para asombrarnos
De esos pequeños y diarios
Que suceden justo al despertar.
domingo, marzo 08, 2009
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4 comentarios:
Yo los necesito.
y quién no los necesita?
Ojalá.
Besos.
Y quedarse a vivir en ese deseo, para siempre.
Besos
Pero muchas gracias por seguirme;
Y por extrañar a insomnia.
Va a descansar un rato,
y va a volver cuando me extrañe.
Un abrazo.
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