martes, agosto 16, 2011

Heroísmo


Tras cada miedo
existe un fantasma
real
de dientes largos
y saliva ácida
capaz de desintegrar
hasta la más sólida esperanza

Por ello la valentía
no es arrojarse a las fauces de los espectros
sino aprender a resucitar
(a pesar de sus heridas)
una y otra vez
las razones del alma
y la intuición de la vida.

5 comentarios:

Logan X dijo...

Detràs del miedo que inmoviliza estàn quienes no solo evitaron enfrentarlo, sino peor, no creyeron poder superarlo.

Anónimo dijo...

Sabias y delicadas palabras, querida Cassandra, dan origen nuevamente a un bello poema. Mujeres como tú no vinieron a este mundo a limpiar sangre de espadas ni manos sucias.
Como decía Russel: lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar. Decidir aquello mirándose al espejo, no merece reproches.
Si no se vive como se piensa, se acaba por pensar como se ha vivido.

Un beso (y más)

MariluzGH dijo...

Valentía también es no crear fantasmas en los demás...

Cuántas sensaciones nos transmites "Solo mientras tanto", preciosa

un beso (no, mejor dos)

Larisa dijo...

Creo que me estoy poniendo a pensar. El delirio está al caer. La Luna Llena brilla diferente en el Olimpo, bueno, a la izquierda del Olimpo.

En ocasiones se me olvida que sé resucitar.

Ya ha caído. El delirio, digo.

Besos tres.

¡¡SUSAN IS IN SPAIN!!

Pablo dijo...

Necesitaba esto.