domingo, noviembre 27, 2011

Despertares


La madrugada se cuela por mis ojos
testaruda y ambiciosa
envidia la esencia de mis noches
el escenario azul donde pertenezo.
Curiosa resplandece sin aviso
queriendo ser testigo.
Le ofrezco mi conciencia mundana
aquella que avanza a razón del dia
pero, celosa de mis sueños,
se vuelve tibia y lánguida
ya es tarde -le digo-
e improvisa una dulce indiferencia
trepando mi ventana.

2 delirios posibles:

MariluzGH dijo...

Orgullosa por tus versos debe estar la madrugada :)

abrazos, querida poeta

Larisa dijo...

Tanto tedio y tanto duele, que ya no sé si hablamos de esperar al Sueño o del ansia de resucitar. La dulce indiferencia con la que la propia vida dice 'hasta aquí'. Tal vez es difícil no darse por aludida.

Te abrazo.