martes, mayo 27, 2008

Déjame las calles de adoquines polvorientos
Los faroles a medio terminar, una luna y una plaza
Me quedaré con esa ventana semiabierta donde
Transita el humo sigiloso del incienso acaramelado
Que llenaba las noches que siempre se iban tan rápido
Y que parecían no volver nunca hasta tu puerta.

Déjame las llaves del invierno,
para abrirlo cuando ya estés lejos y un par de gotas de lluvia
para calmar esas tardes que no vinieron.

Todo por culpa de mi ruta zigzageante que te traía cerca
Tan cerca que podía acurrucar mis latidos y luego partía
dejándote solo, sin mis respuestas.

Te dejo un instante, el de la noche eterna…
Esa que se quedó para alumbrarnos
Te dejo un puñado de besos con nombre y verso
que tal vez sirvan para no olvidarnos.

jueves, mayo 08, 2008

Con un candelabro encendido que vierte esperma
ardiente sobre mi mano
recorro los paisajes insomnes de una noche que aulla
en la espesura de su nombre
La oscuridad flagelante no me domina
ni me inquieta,
la soledad mutilante no me detiene, ni los relámpagos de ojos noctámbulos
que llenan este espacio.
Recibo la gélida caricia de este otoño caprichoso,
poniendo la otra mejilla
desafiándolo a pedirme perdón por tantos fríos.
Te encuentro con tu fantasmal aliento rozándome el oído,
mas la noche es sabia
y reconoce los vaivenes de la conciencia
no me permite dejarte entrar y se ríe de tu ausencia,
y yo no hago más que reírme con ella.

Suena un crujido de huesos bajo mis pasos, y piso fuerte
para oír el destello de osamentas
que despiertan hasta los sueños embalsamados.
Polvo al polvo! y sigo mi cruzada por enterrar los muertos
por darles santa sepultura a los que un día prometieron.
Estiro mis pupilas entre la tierra y el cielo,
la vela entre mis manos ahoga su luz
por culpa de una lágrima
en plena oscuridad aun reconozco mis latidos,
que sacuden el pecho y estrujan la garganta.

Respiro otoños, exhalo inviernos… esos días que van para mi
de abril a julio
al menos en este lado del hemisferio
Me alimento de hojas secas y del rocío mañanero,
de capsulas de lluvia
para dormir con la mirada tapizando el techo
y los brazos calibrando la distancia hacia mi puerta
la misma que cerró de golpe tras la estela de su espalda
que espiaba de reojo con las pupilas dilatadas.

Me entrego a los dioses suplicando Adioses
en ofrenda les doy mi sonrisa de mañana,
Morfeo asiente con su cabellera estrellada
y me toma entre sus brazos, regalándome los colores de la noche.

Retrato de mujer

Gonzalo Rojas (De Contra la muerte, 1964.)

Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,
sola en tu espejo, libre de marido, desnuda
en la exacta y terrible realidad del gran vértigo
que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,
y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo.

Te juré no escribirte. Por eso estoy llamándote en el aire
para decirte nada, como dice el vacío: nada, nada,
sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo
que nunca me oyes, eso que no me entiendes nunca,
aunque las venas te arden de eso que estoy diciendo.

Ponte el vestido rojo que le viene a tu boca y a tu sangre,
y quémame en el último cigarrillo del miedo
al gran amor, y vete descalza por el aire que viniste
con la herida visible de tu belleza. Lástima
de la que llora y llora en la tormenta.

No te me mueras. Voy a pintarte tu rostro en un relámpago
tal como eres: dos ojos para ver lo visible y lo invisible,
una nariz arcángel y una boca animal, y una sonrisa
que me perdona, y algo sagrado y sin edad que vuela de tu frente,
mujer, y me estremece, porque tu rostro es rostro del Espíritu.

Vienes y vas, y adoras al mar que te arrebata con su espuma,
y te quedas inmóvil, oyendo que te llamo en el abismo
de la noche, y me besas lo mismo que una ola.
Enigma fuiste. Enigma serás. No volarás
conmigo. Aquí, mujer, te dejo tu figura
.

martes, mayo 06, 2008

Se me volvían de arena las manos
Se me volvía de hielo la voz
Se me cerraba rotunda la mirada
Se me encriptaba indiferente el corazón.

Todo por soñar torpemente con mis alas,
Sabiendo que los ángeles no habitan los suburbios
Ni las calles en que transita el invierno
Ni las pisadas rabiosas en los charcos turbios.

Creí entonces ser un hada
Que vanidosa y sensual poseía la textura de un muro
Donde se escribían los mensajes que su historia disipaba
Creí traducir las líneas del futuro
Fingiendo una fragilidad dulce y delicada
Creía conocer la voracidad del tumulto.

Pero no fui ni cautivante hada
Ni ángel desnudo
Mas si me nacieron unas tímidas alas
A orillas del mar un otoño crudo
Galopando como un Pegaso entre riendas y amarras
Que domarían mi banal orgullo

Allí respiré palabras y se me antoja ofrecértelas todas
Las aspiro asumiendo que en ellas estarás seguro
Recojo los instantes esos ya vividos
Que me invitan amorosos a reconocer mi nido.
Y sacudo las riendas que me ahogan...
Las mismas que me salvan del abismo...
Con una mirada te imploro que tomes firme la soga
Y me alejes del peligro...

Hay besos que palpitan en los labios
Besos de capullos vestidos de rocío
Besos de crisálidas frágiles y hermosas
Que pacientes nacen batiendo alas y desafiando el frío.
Hay besos que encienden otros besos
Que suturan heridas y enmiendan lo dolido
Besos que humectan los labios secos
Hay besos que despiertan los vértigos dormidos.
Hay besos que palpitan en el alma
Besos heroicos, mártires, sufridos
Besos de batallas ganadas en trinchera cristalina
Besos veteranos redentores y redimidos
Que disparan deseos en potente artillería.
Hay besos que liberan la piel amortajada
Besos que levantan de la muerte los latidos
Besos de savia dulce que condensan esperanzas
Besos de fuego intenso que evaporan los olvidos.

miércoles, abril 16, 2008

Libre de torturas almibaradas, sonriente tras el féretro de la inconsciencia
Dejo los amores enquistados, sórdidos, silentes, grises
Con el pecho expandido, jadeante la mirada, claudicada la paciencia
Dejo las marcas del destierro y las mudas cicatrices.

En libertad acuño mi voz que ya abdicó del silencio
En jauría de anhelos que despiertan en tonos juveniles
Sin misterios que desangraran los canales y los cercos
Y los pozos que tiñeron todo en negro sin matices

Lozanías estivales alumbran cálidas este otoño
Porque un sendero despedrado se asentó en mi ruta virgen
Guiando cauteloso la libertad de mi rostro
De mis manos asedadas, mis montes y mis planicies.

Atrás quedan las pasiones que enmielaban su veneno
Con frases algodonadas, tácitas y elocuentes
Pero tan frágiles que podrían borrarse con un dedo

Lapidados en mármol opaco los instintos fervientes
Liberada de las caricias exiguas y amores misérrimos
de las garras asesinas y los deseos hirientes.

sábado, abril 12, 2008

(“Morena de ojos morunos” decía ella...”Ella” es un ángel que me anidó entre sus alas, “Ella” es una diva, una mujer sin edad porque todos los tiempos se acurrucaron a su lado para aprender de sabiduría, ternura y bondad. “Ella” será siempre la diosa madre, la curandera de los más terribles dolores y la cálida compañía en toda soledad.)

Hoy ella partió rumbo al sol
Y la despido soñando sus brazos de cuna
Sé que llegará cantando y contagiará a dios
Y reinará con sólo una sonrisa desnuda.

La armonía de su perfil contorneará el cielo
El brillo rojizo y melódico de sus labios
Incendiará los arreboles y los agitará con su cabello
Y el fulgor de sus pequeñísimos ojos atraerá el verano.

Moldeará los vientos con la danza de sus manos
y bailará un pasodoble en la cima de los cerros
agitanada y valiente besará el mediterráneo
esparciendo generosa el alimento de su pecho.

Trinará su garganta en himno valenciano
hará gemir las castañuelas al ritmo del flamenco
contará historias fascinantes sin lugares ni año
asegurándose de vestir su voz siempre en verso.

Deja en mi la intensidad y la guerrilla
Las palabras endulzadas a pesar del veneno
La sonrisa fácil, una emergente lágrima de alegría
de quien ama ferozmente sin secreto.

Se la llevó la madrugada de pura envidia
Por jamás lograr el tono cálido de su silencio,
Por darle siempre una oportunidad a la vida
Se la llevó la muerte celosa, anidada en su seno.

jueves, abril 03, 2008

Tiemblo sobre tu boca
Sobre una mirada que palpita y se estremece
Sobre un gemido que salpica el aire
Y un silencio que arde…
Me escondo de tus pupilas
Bajo el plumaje de águila, esquivándote
Te dejo en la otra orilla
Mas irrumpes en mi sueño susurrándome…
Mi oído dispersa tu fantasma que agoniza
Dulcemente entre mis manos aladas
Dejando de recuerdo solo un sonido que hipnotiza
El de tu adiós-perdón, adiós-gracias…
No soy yo quien recoja tus tristezas
Ni quien enmiende tu coraza
No eres tu quien derrame sudor sobre mi pecho
Ni quien deleite el néctar de mi alma...
Mas, que hago hoy con este sueño!
Con esta noche ingenua que tentó a la nostalgia
Vuelve a tu íntimo refugio con todo y silencios!
Que de tanto sentir se me encriptaron las palabras.

viernes, marzo 28, 2008

Alguna vez amé la lluvia que bordeando mi silueta
Se arrojaba en bandada de ciegas y cristalinas mariposas
chocando torpemente contra las laderas de mis sombras
Mojando los vestigios escamados de mi piel de sirena.

Alguna vez amé la noche nítida y enlutada
Poderoso caparazón en ébano esmaltado
Que rompe con el miedo a tientas guardado,
Amé la oportunidad de no ser vista ni señalada

Amé los árboles añosos que frágiles se deshojaban
En manantiales dorados hacia el fondo del viento
el diáfano verdor que tapiza el invierno
y unos ojos de frío que sólo contemplaban.

Alguna vez amé los sitios inventados
Aquellos que habitan intrépidos entre versos y metáforas
Los paisajes cálidos que pueden crear las palabras
Los mismos que mueren en el borde de los labios.

Amé con sutil paciencia los sombríos designios
No calibré las líneas turbulentas de mis manos
Y vi morir mi amor vestido aún de blanco
Y velé los restos desalmados que apenas fueron míos.

lunes, marzo 17, 2008

Walt Whitman

"...Failing to fetch me at first keep encouraged,
Missing me one place search another,
I stop somewhere waiting for you."

THE LAST INVOCATION

At the last, tenderly,
From the walls of the powerful fortress´d house,
From the clasp of the knitted locks, from the keep
of the well-closed doors,
Let me be wafted.

Let me glide noiselessly forth;
With the key of softness unlock the locks - with a whisper,
Set ope the doors O soul.

Tenderly - be not impatient,
(Strong is your hold O mortal flesh,
Strong is your hold O love.)

domingo, marzo 16, 2008

No tienes figura, talante ni destino
Ni amplio margen donde depositar tus silencios
Ahuyentar la tristeza ya no tiene sentido
Ni enjugar las sales de tus ojos negros.

Que haces doliente mujer de beso herido?
Que haces empeñando grácil, la savia de tu cuerpo?
Te rindes victoriosa ante el puñal del enemigo
Sabiéndote mancillando tu humilde secreto.

Hay rastros de placer en tu dolor cautivo
Jugando a la loba desgarras la carne y el veneno
Te escuchas aullando por el manantial perdido
Mas no huyes y te aquietas en este osado intento.

miércoles, marzo 12, 2008

Una imagen destellante ciega los flechazos de mis pupilas
Y los nudillos de mi memoria empuñada
Golpean fuerte el semblante ya sin máscaras ni insignias
Como urge después de tanta paciencia dilatada.

Los verbos transitan victoriosos por mi mente estática
como un ejército de deseos en falsa medianía
diluyendose en mis venas que de ardiente estallan
jactándose voluptuosos de su soberanía.

Disperso los calores susurrantes
Con rigor de mujer ceñida,
Con lánguida destreza disipo las preguntas
Exculpando a mi cuerpo de sus legendarias heridas.

Me perdono la ilusión cansina
Los cimientos taladrados de esperanzas
Y la inmediatez gastada de mi sonrisa
La misma que pigmenta de rojo las cenizas
La misma que frívola disuade, perversas agonías.

lunes, marzo 03, 2008

Cierra los ojos la noche
En agónicos espasmos
Abre los ojos mi sueño
En medio de un lago salado
Expiro el alma en un solo suspiro...
Mientras la tuya
Duerme aún aquí a mi lado.

jueves, febrero 21, 2008

Adios a Cassandra...

Me arreglo el cabello, el de ébano
contengo las pupilas, las de tierra
Esparzo la piel salvaje, la de loba
Sacudo los labios, los de cera.

Felina camino entre palabras
Agazapada y atenta
Gata herida sin garras ni instinto
Que ronda por las noches y se sacude de día
Dentro, muy dentro de su morada fría.

Cambio de piel cada atardecer, con el sol goteando en los despojos
Lamiendo las heridas derramadas en cantaros cardenales
Que rebosan el vapor de la sangre ardiente
y penetran los abismos húmedos
y los muslos
y los valles.
Hay ruidos allá afuera,
de besos y fantasmas
Espectros invisibles que no cesan de ahuyentarme.

Elegante,
visto el mutismo de mis ojos
Con frases de fusil,
Asomo a tientas un retazo de mi piel
de cortesana hastiada de seducir.
Me detengo ante un espejo que sangraba
Herido por la loba, mutilado por la gata
Aún con la sangre invadiéndolo como rocío

Me reflejó a una mujer temblando desnuda
Que decía llamarse Cassandra.

lunes, febrero 11, 2008

No calles amor esta noche…
No te tragues el verso ni la cerveza
Deja a las palabras anidar en este espacio nuestro
Que ya saben ellas que aquí parirán este invierno…

Habla, mientras salgo a dominar mi mundo,
a perpetuar las sonrisas del pasado,
Habla amor, mientras te arriesgas aquí a mi lado,
Mientras llevas los cimientos mas pesados
de esta mudanza alada.

Y estoy yo desatándome frente a tus ojos,
mostrándote el valor de quien se desnuda y se sonroja,
y estas tu intentando retener esa lágrima…
antes de decirle adiós a tus sueños
y de morder hasta sangrar, la última palabra.